Cuidados paliativos: mitigar no matar

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doc a10El día 8 de octubre se conmemoró el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, promovido por la Organización Mundial de la Salud, con la intención de sensibilizar a todo el mundo de la trascendencia que tiene mejorar la atención a los dolientes y contar con grupos de médicos especializados. La necesidad de celebrar este día reside en que “todavía vemos a nuestro alrededor pacientes con patologías en estado terminal y a sus familias, sometidas a situaciones de sufrimiento que se podrían evitar.”.

Este tipo de enfermos muestran cuadros problemáticos, con síntomas agudos, con gran repercusión para todos: “la medicina muchas veces no llega a darles una adecuada solución. En estos casos es necesaria la ayuda de un equipo especializado ya que las patologías físicas aparecen muchas veces acompañadas de problemas psicológicos del paciente y de su familia”.

“Los cuidados paliativos son la única salida digna para la situación de un enfermo terminal”, asegura el coordinador de la Unidad de Medicina Paliativa de la Clínica Universitaria de Navarra.
Se sabe que más de cincuenta millones de personas agonizan anualmente; un 80% muere en los terruños en vía de desarrollo, muchos de los cuales no tienen acceso a medicinas o cuidados elementales que dominen el padecimiento.

En todo el universo está aumentando el interés por los cuidados paliativos; “la calidad de una sociedad se puede medir por el modo en el que cuida a las personas al final de la vida. En este sentido, en Europa se está produciendo un creciente interés por proporcionar cuidados paliativos a pacientes terminales. Entre otras medidas, se ha declarado derecho humano la atención paliativa, se ha modificado la legislación en esta área, se han establecido planes específicos y se han elaborado Planes Nacionales”.

Para algunos el ocaso de su existencia sólo tiene la salida del angustia de sufrimiento, pero ese planteamiento es una falacia ya que la medicina paliativa puede calmar toda dolencia. Pero no se trata de una vía cierta sino de la única salida digna para la situación terminal del enfermo.